Un
año más hemos vuelto a celebrar en el IES “Luis Vélez de Guevara” la fiesta
grande de nuestra biblioteca con la actividad de la hora de lectura simultánea.
Los alumnos y profesores han traído su libro preceptivo y a tercera hora y de
forma sincronizada, se han entregado a su disfrute.
La conmemoración del Día del Libro centrada a
la hora de la lectura simultanea se remonta a la etapa fundacional de Doña Lola
Roldán. Míriam y Feli continuaron con esta actividad y le otorgaron el rango de
la estricta observancia. Ángela se ha encontrado con una tradición que es ya un
signo de identidad del Centro, que es ya un tesoro. Sobra señalar (pero lo
recalcaremos) que, en esta nueva etapa de la biblioteca, la conmemoración ha
seguido tal cual, sin cambiar un ápice.
Las
tradiciones son fuegos sagrados que guían e iluminan, y también son fuegos
sagrados que exigen un mantenimiento constante. La fiesta del Día del Libro no
se prepara de un día para otro. Desde principios del mes la coordinación de
Biblioteca lleva preparando la campaña de información mediante carteles y
avisos en el correo interno. La profesora Cristina Jiménez Peña ha diseñado una
decoración para la entrada principal y la ha ido preparando paso a paso. Por su
parte, la profesora Rocío Ojeda ha confeccionado un conjunto complejísimo y
maravillosos de infografías dedicadas a las principales obras de la Literatura
Universal, con especial atención al Quijote. Hemos impreso estas láminas
y hemos decorado el mostrador de la Biblioteca y su tablón de anuncios.
El
principal obstáculo de esta actividad se encuentra en la oscilación de la
Pascua y la consecuente vuelta de las vacaciones de Semana Santa. En este curso
esta fluctuación no nos ha perjudicado, pero hemos topado con otra asechanza:
El Día del Deporte Escolar. Previsto para marzo, las inclemencias
meteorológicas anularon su celebración en el último momento para posponerlo. No
tenemos nada en contra de esta jornada y los valores que impulsa, pero abril es
un mes muy largo para buscar cualquier otra fecha. No tiene ningún sentido que
el Consistorio Local promueva el
homenaje a los libros en instituciones municipales como la Biblioteca Pública o
la Casa de la Juventud y, al mismo tiempo, escoja su efeméride para la más
multitudinaria de las actividades escolares. Como ambas conmemoraciones son
incompatibles, la Coordinación de Biblioteca decidió cambiar su fiesta grande
al 24 de abril, viernes.
Realizada
esta renuncia, señalaremos que en esta actividad han participado todos los cursos de la ESO, la mayor parte de
las aulas de Bachiller y Ciclos Formativos y, naturalmente, el Aula Específica.
En algunos casos no se ha podido
realizar en ese momento pues estaba programado un examen o el curso participaba
en una actividad extraescolar. Estas omisiones se compensan con ese profesorado
entregado que ha adelantado la celebración, la ha pospuesto o le ha dedicado
tiempo aparte de la hora preceptiva.
Desde
aquí agradecemos la colaboración de todos los docentes que han puesto la
tercera hora de este martes a nuestra disposición (u otra franja horaria) y
también el auxilio de tantos padres que se han preocupado por que su hijo
viniera esa jornada al instituto con el libro reglamentario.
Un
año más, hemos vuelto a observar en esa
masa de ejemplares, en esa biblioteca efímera y ambulante numerosa, literatura
moderna y juvenil y bastante cómic. El número de alumnos lectores es más grande
de lo que se cree, pues no tenemos más forma de estimarlo que los que acuden a
la biblioteca y, evidentemente, muchos de ellos no recurren a sus servicios.
La
hora de lectura simultanea se completó con un scape room celebrado en
horario de recreo en la biblioteca. Los alumnos participantes resolvieron los
retos e identificaron las siguientes obras: La Celestina, el Lazarillo
de Tormes, Don Quijote, las Rimas y Leyendas becquerianas, Harry
Potter y la Piedra Filosofal, El Asesinato del Profesor de Matemáticas
(de Jordi Sierra), La Profesora (de Freida Mc Fadden) y Redes (de
Eloy Moreno). Esta actividad fue organizada por la profesora Rocío Ojeda.
Colaboraron en su ejecución los profesores Daniel Carmona y Cristina Peña.
Un
6 de febrero de 1926, en el Palacio Real de Madrid y de la mano del ministro de
Trabajo don Eduardo Aunós, el rey Alfonso XIII convierte en real decreto la
celebración de la Fiesta del Libro Español. Culminaban así los esfuerzos del
editor Vicente Clavel, quién era el verdadero redactor del decreto. El Primer
Día del Libro se conmemoró en nuestro país el 7 de octubre de 1926 (supuesta
fecha del nacimiento de Cervantes). Fue en 1930 cuando, por decreto, fue
trasladado al 23 de abril.
En
este año, pues, se cumple un siglo desde que Vicente Clavel se propuso
reconocer el valor de los libros dedicándole una fecha en el calendario. Hoy
por hoy, podemos decir que la estima por la palabra impresa goza de buena salud
y presenta unas buenas perspectivas de futuro. Y como muestra un botón: los
alumnos de 1º de Bachillerato “A” Mario Dell’Amico y Juan María Bonilla
amalgamaron el amor con la cultura y regalaron a sus novias la rosa apasionada
y el libro prometedor.










No hay comentarios:
Publicar un comentario